He escrito un «panfleto» (creo) sobre docencia universitaria

Hace tiempo que no escribía aquí algo así. Supongo que porque estas cosas siempre me generan una mezcla rara de ilusión, pudor y cierta incomodidad. Pero bueno, allá va: he escrito un panfleto (o al menos así lo he llamado en casi todas las conversaciones que he tenido sobre él, porque no termino de verlo como un libro académico al uso).

Se titula Enseñar es decidir. La docencia universitaria más allá del método.

Durante años, muchos profes amigos —sobre todo de universidad y de secundaria (si, Xenia, tu)— me han pedido que les recomiende “un buen manual” para “dar clase”. Algo para empezar. Algo que les ayude a orientarse. Y siempre me he quedado un poco incómoda en esa conversación.

No porque no haya buenos libros. Los hay, y muchos. Pero no estaba convencida de que recomendarles uno fuera, de verdad, la mejor puerta de entrada. Porque muchas veces esos manuales —incluso los buenos— te obligan a entrar en la pedagogía como quien se mete en una camisa de once varas: de golpe, con conceptos, marcos, términos, estructuras… que, si no estás ya dentro, pueden resultar más abrumadores que sugerentes.

Y a mí me apetecía otra cosa.

Algo más cercano a una conversación que a un manual. Algo que no te diga “esto es lo que hay que saber”, sino que te coloque en una posición desde la que empezar a pensar. Algo que no te fuerce a adoptar un lenguaje ni una forma de mirar desde el primer momento, sino que te deje entrar poco a poco, sin sentir que te estás equivocando todo el rato.

Este texto empezó siendo eso: notas sueltas, preguntas que no terminaban de cerrarse, fragmentos que volvían una y otra vez –aumentados por un proceso profundo de reflexión que vino promovido en parte por mi aventura electoral :-D). Muchas veces venían de recuerdos de conversaciones con colegas, de clases, de lecturas, o simplemente de esa sensación incómoda de que hay cosas en la enseñanza —en cómo hablamos de ella, en cómo la pensamos— que damos demasiado rápido por buenas.

Durante bastante tiempo, en realidad, no tuve ninguna intención de mandarlo a ninguna editorial. Simplemente empecé a escribirlo y pensaba subirlo a algún sitio —igual aquí al blog o contarlo en alguna charla—. No porque pensara que no estaba “terminado” (esa sensación no desaparece nunca), sino porque no tenía claro que tuviera sentido como libro. Era más bien un texto que necesitaba escribir para ordenar ideas, para aclararme, para ver hasta dónde llegaban algunas intuiciones que llevaba tiempo arrastrando. Los capítulos eran corticos y no quería llenarlo de citas… solo escribir…

Antes de siquiera plantearme enviarlo a ningún sitio, decidí hacer algo que me parecía más importante: sacarlo de mi cabeza.

Y una vez fuera, como soy como soy, se lo pasé a tres amigos. Pero no a cualquier tipo de amigos. A tres de esos que uno no consulta para que le confirmen nada, sino justo para lo contrario. De los que leen con cuidado, con generosidad, y con los que tengo la confianza suficiente para saber que no son condescendientes y que nos respetamos lo suficiente para no mentirnos. De los que te dicen que algo no se sostiene aunque sepan que te has dejado bastante en ello.

La idea era bastante simple: ver si el texto tenía algún recorrido más allá de mi propio marco. Si se entendía. Si irritaba por motivos interesantes o simplemente porque no estaba bien construido. Si había algo ahí o era solo una acumulación de intuiciones más o menos bien escritas.

Lo más relevante fue que los tres coincidieron en algo que yo no tenía nada claro: que el texto merecía salir.

Yo seguía teniendo bastantes dudas (y sigo), pero en algún momento decidí fiarme de ese criterio externo más que de mi propia inercia (aunque reconozco que aún no tengo del todo claro si eso habla bien del texto o de su paciencia como lectores). El caso es que ahora mismo está en proceso de edición en Transmedia XXI, cuyo equipo editorial ha decidido que merece la pena publicarlo, lo cual, sinceramente, todavía me resulta un poco raro de decir en voz alta, pero a la vez me llena de satisfacción.

La idea es que haya una tirada pequeña en papel, pero que el texto quede en abierto, disponible para quien quiera leerlo… con una licencia CC, pero con el cuidado de una colección editorial que respeto mucho… eso lo tenía claro desde el momento 0. Porque, en el fondo, creo firmemente que  es la forma en la que más sentido tiene que circule…. por eso se quedará en abierto, el libro y el audiolibro…. Y sí, podría hacer aquí un resumen más o menos ordenado de lo que dice, pero la verdad es que me interesa más contar de dónde sale… y por qué lo llamo panfleto…. porque hay textos que nacen con vocación de libro, en la academia eso lo tenemos claro. Este no.

Durante el tiempo que lo llevo “en medio” lo he llamado panfleto no solo por prudencia, sino por honestidad. Porque este texto no pretende ordenar el campo, ni ofrecer un mapa completo, ni convertirse en referencia de nada. No aspira a cerrar conversaciones, sino más bien a abrirlas. A incomodar un poco. A provocar preguntas donde a veces solo hay certezas heredadas.

Este “panfleto” va, precisamente, de pensar la pedagogía sin darla por supuesta. De cuestionar algunas de las cosas que hacemos —y sobre todo cómo las justificamos— en la enseñanza, especialmente en la universidad, aunque no solo. De mirar con cierta sospecha nuestras rutinas, nuestros discursos, incluso nuestras buenas intenciones. No es un texto contra nadie. Pero tampoco es un texto neutro. Y, en el fondo, también nace de una incomodidad muy concreta.

No sé si esto es ese texto, pero al menos es el intento.

Como he dejado “caer” he grabado también el audiolibro… y espero que esté muy pronto disponible… os lo iré contando… eso seguro…

High Level Group of Education and Training Meeting

En el mes de mayo, durante mi participación en una conferencia en Barcelona (EDuTech Cluster Conference) me pidieron desde el Ministerio de Educación y en particular desde Acción Educativa Exterior que participara como Speaker para el EU High Level Group on education and training en el primer evento de la presidencia española del consejo europeo.

Estar reunión (Jerez de la Frontera, 29 de junio de 2023) era el primer evento previo al inicio de la presidencia española de la unión y se ha focalizado en dos cuestiones fundamentales: los valores europeos y la transformación digital. Por ello nos pidieron a dos personas: un compañero alemán que hizo una presentación sobre inteligencia artificial y valores, y yo misma, que hice una presentación que era sobre transformación digital del aula, que participásemos con ponencias para la discusión.

Desde el ministerio me pidieron una visión de lo que dice la investigación sobre la integración de tecnología en el aula, intentando superar las visiones más catastrofistas o ingenuas de la transformación, pero siempre basado en investigación. Fueron 25 minutos de presentación y 1 hora de conversación con los miembros del High Level Group. Os dejo aquí mi presentación de diapositivas completa (hay muchas diapos que las salté por cuestiones de tiempo)

Casi todos los elementos los conocéis los que alguna vez hayáis leído cosas mías básicamente porque no pretendo inventar la rueda y porque creo que merece la pena intentar ser coherente en el discurso. Además, mucho es precisamente fruto de la investigación que he llevado a cabo en estos años (aquí tneíes la lista de bibliografía que referí también https://docs.google.com/document/d/1gOiEZvqRQmKbe6hsdPAMv6qOp1H3nETpYDtnkBUS0UY/edit?usp=sharing) .

La verdad es que es seguramente la experiencia más intimidante que he tenido en términos de responsabilidad y protocolo, pero fue también un momento fantástico de poder contribuir de alguna manera a un debate que va más allá de mi contexto más próximo y ante una audiencia que tiene mucha faena y que espera que tu discurso les sirva de algo…  He aprendido mucho haciéndola. preparándola, comiendo nervios, y estando allí.

Como decía en la crónica que hice de este momento en Instagram (video de Instagram solo en castellano  https://www.instagram.com/reel/CucdHG2uuVK/?utm_source=ig_web_copy_link&igshid=MzRlODBiNWFlZA== ), creo que ha ido bien, me siento honrada y orgullosa, sinceramente espero al menos no haber dado ideas para que vaya a peor la política de transformación digital educativa europea y haber contribuido de alguna forma a ese debate. Yo de momento, he aprendido muchísimo.

Actividad de clase: Podcast sobre “La Hora del Código”

El pensamiento computacional y los desarrollos de la robótica educativa son parte del contenido de la asignatura que trabajo con los estudiantes de primero del grado de educación primaria. Sin embargo, este año por las condiciones de trabajo con los estudiantes (semipresencialidad y prohibición expresa de cualquier tipo de interacción física o intercambio de materiales en las sesiones presenciales), me resultaba complicado pensar en cómo hacer para que explorasen el tema, que vieran sus posibilidades y que no fuese solo una aproximación “teórica” a la cuestión.

Por ello decidí proponerles como una tarea semanal una exploración a las actividades de La Hora del Código un proyecto que está ayudando a profesores de todo el mundo a introducirse en la codificación como introducción al Pensamiento Computacional. Mi propuesta (que se enmarca en las condiciones de trabajo en grupo, por roles de desempeño que algunos ya conocéis) incluía que debían:

  • probar al menos tres actividades de https://hourofcode.com/us/gb/learn. De las tres tareas del catálogo 2º a 5º grado debían escoger al menos una para ser utilizada en condiciones conexión a internet reducida o inexistente y otra SIN ordenadores ni dispositivos (la tercera libre).
  • Debían recoger evidencias del proceso y documentar la experiencia en su blog de desempeño.
  • Responder a algunas preguntas como: ¿Qué nivel sería apropiado para esta actividad? ¿Cómo cuadra esta actividad en la Taxonomía de Bloom? ¿Qué contenido/estándar del plan de estudios sería adecuado desarrollar con esta actividad? ¿Cuál es el valor añadido de utilizar herramientas digitales en este caso? ¿Qué problemas éticos podría encontrar usted (o sus alumnos o los padres) al realizar esta actividad en el aula? ¿Qué cambios debes hacer para que tus alumnos puedan realizarla desde casa?

Todas las tareas semanales que planteamos en clase se presentan al resto de miembros de la clase para poder recibir feedback y además aprender del trabajo de los demás, pero intentamos hacer cada una de esas presentaciones en un formato que se configure también como contenido de la asignatura. Así, esta vez probamos algo diferente, pedí a los grupos que creasen, durante el periodo de clase (y sin entrenamiento previo alguno), un podcast contando su experiencia.

Cuando les di las instrucciones de la tarea les avisé de que en clase deberían hacer un podcast pero no les dije las condiciones del contenido. El mismo día de la clase les dije que debían crear un programa de radio (en la herramienta de audio -podcast o audio, red social- de su preferencia) y que ese programa debía incluir:

  • Clips de bienvenida y despedida
  • Un anuncio de la página web «La Hora del Código».
  • Dos clips principales:
    • Entrevista sobre la experiencia (la tarea que se les había pedido)
    • Una historia sobre su experiencia (la tarea que se les había pedido)
  • Una reflexión sobre la importancia de utilizar este tipo de actividades en el aula.

La duración completa del programa de radio no podía superar los 15 minutos y debía tener un mínimo de 8 minutos.

Ya sabéis que yo soy muy fan de mis estudiantes, así que quiero compartir con vosotros los trabajos que han presentado  porque no solo me ha encantado su desparpajo y buen hacer, sino porque el contenido de las reflexiones de mis estudiantes me ha sorprendido gratísimamente (insisto en que son trabajos hechos en menos de 2 horas de trabajo y SIN experiencia previa en podcast).

Así que, si queréis oír un podcast sobre por qué usar la Hora del Código en primaria, aquí os dejo algunas sugerencias para escuchar:


Pincha en las imágenes para escuchar los podcast 😉

Pronto (al finalizar el curso) publicaré todas las guías de actividades de este año por si os son de alguna ayuda.

Proyecto CUTE

Desde octubre de 2019, tengo la oportunidad de ser la persona de contacto del Proyecto CUTE «Competencias para usar la Tecnología Educativa en las Universidades” (ERASMUS+: Strategic Partnership KA203-867FE04B) en la Universidad de Murcia y de tener como socios asociados en España, nada más y nada menos que al INTEF (Instituto Nacional de Tecnología Educativa y Formación del Profesorado). Estamos trabajando duro (y divertido) y quería tener la oportunidad de presentaros el proyecto del que tenéis toda la información en la página web https://cute.ku.dk/es/ (también en español).

Ojalá lo encontréis interesante