Caminando CUTIE Juntos: Una historia desde la UMU

El proyecto CUTIE termina este 30 de diciembre, y este post en el blog de CUTIE, es el particular homenaje que me gustaría hacer a este proyecto.

Participar en el proyecto CUTIE desde la Universidad de Murcia ha sido una experiencia profundamente enriquecedora. No solo porque nos ha permitido avanzar en la comprensión y difusión de la Competencia Digital Docente (CDD) y de la Tranformación Digital Educativa en nuestra institución, sino porque ha abierto espacios para conversar, reflexionar y construir juntos desde una visión muy práctica, cercana, flexible y siempre con un fuerte compromiso educativo.

El equipo de la UMU en CUTIE ha tenido una implicación muy directa en la difusión y comunicación del proyecto. Desde que ideamos el proyecto, desde CUTIE tuvimos claro que no queríamos “hacer diseminación” en el sentido clásico, sino contribuir a la conversación sobre la transformación digital educativa. Así nació ese “ente” que bautizamos como CUTIE Channel, formado por perfiles en redes sociales (Instagram, LinkedIn, X, Mastodon) y por nuestro CUTIE Podcast, en el que llegamos a producir ocho episodios —entre los que, sinceramente, hay conversaciones que creo que pueden interesar mucho a cualquiera que disfrute pensando estos temas—. Ha sido un trabajo que he disfrutado especialmente porque nos ha permitido contar lo que íbamos haciendo de manera abierta, fresca y cercana, y a la vez traer a nuestras conversaciones el punto de vista de otros expertos de todo el mundo (desde aquí gracias a todos ellos) sin convertir la comunicación en un escaparate, sino en una forma de compartir procesos, ideas y aprendizajes… y, sobre todo, de provocar conversación.

Otra aportación de Murcia ha sido ayudar a coordinar que, tanto en WP2 como en WP3, utilizáramos el CUTE Canvas, una herramienta conceptual y práctica heredada del proyecto CUTE (en el que también participé) y que nos ha permitido dar continuidad a metodologías de trabajo que venimos explorando desde entonces. Porque no se trata solo de pensar en hacer cosas —aunque hemos hecho muchas y muy diversas—, sino en propiciar que las cosas ocurran. Y creo que eso define muy bien el espíritu de CUTIE.

Aunque CUTIE tiene una estructura internacional, colaborativa y compleja, siempre hemos defendido que la transformación educativa ha de ser concreta y muy local. En Murcia, además de las tareas compartidas del proyecto, nos centramos en desarrollar materiales para mejorar la comprensión de la CDD por parte de distintos actores universitarios: profesorado, estudiantado y personas que toman decisiones institucionales. Estábamos convencidos de que, para generar impacto real, era necesario hablar con cada colectivo desde su propio punto de partida, haciendo visibles necesidades que muchas veces ni siquiera estaban formuladas como tales.

Por eso una parte fundamental del trabajo que hemos querido hacer en la UMU ha sido crear una versión en español de los materiales del curso, no como una traducción literal, sino como una adaptación profunda: incorporando bibliografía contextualizada, conectando con el Marco de Competencia Digital Docente Universitario Español, e incluyendo materiales de CUTIE desarrollados también en nuestro idioma. Creemos que este material no solo enriquece a nuestra institución, sino que puede servir de inspiración y apoyo para otras.

CUTIE nos ha dado espacio para parar y pensar juntos, desde nuestra diversidad profesional, sobre cómo hablamos de competencia digital, cómo la entendemos institucionalmente, cómo la viven profesores y estudiantes, y qué necesitan quienes toman decisiones para impulsar transformaciones sostenibles.

Y quizá lo que más valoro de esta experiencia sea algo que no aparece en los informes: el toque personal, la CUTIE people. No siempre tenemos la oportunidad de trabajar con un grupo humano tan extraordinario. Hemos conseguido ser un equipo cohesionado; nos conocemos bien; cada socio tiene su estilo, su cultura institucional, su manera de entender la competencia digital… y aprender de esa variedad ha sido nuestra mayor fortaleza. Las reuniones mensuales y los encuentros presenciales han sido espacios maravillosos de aprendizaje, crecimiento profesional, diversión y entrañable contacto personal.

Espero que todo lo que hemos producido desde este proyecto pueda ser útil para otros. Esa es, al fin y al cabo, la esencia de un proyecto Erasmus: que lo que hacemos en un pequeño rincón —en nuestro caso, Murcia— pueda abrir conversaciones y apoyar procesos de transformación digital en otros lugares. Yo, personalmente, he aprendido muchísimo, y echaré muchísimo de menos a la CUTIE people… al menos hasta que volvamos a encontrarnos. Nuestro camino conjunto nos ha llevado por castillos, montañas, playas e incluso paisajes nevados (oh! Incluso playas nevadas); y ese recorrido compartido me recuerda que la diversidad —de lugares, culturas e ideas— ha sido siempre la mayor fortaleza de CUTIE. Ha sido un privilegio caminar ese camino con la CUTIE people.

Toda la info del proyecto CUTIE la tenéis en su web  https://cutie.unak.is/ y todos los recursos en español y hechos desde la UMU en la web de CUTIE en UMU https://www.um.es/cute/

Entender la IA como un prisma, el valor de la metáfora

Acaban de salir por fin publicados dos textos (los tenéis al final del post)  en los que, junto con Ana Yara Postigo Fuentes y Amaia Arroyo Sagasta, profundizamos en el análisis de la IA desde una perspectiva prismática. y afirmamos que la IA –en su calidad de tecnología eductaiva– debería entenderse desde una perspectiva que entienda al menos 7 dimensiones: instrumental, ética, epistemológica, ideológica, política, social y comercial y de mercado.

Traducción de Castañeda, Arroyo-Sagasta, & Postigo-Fuentes (2025)

Cuando con Ana Yara y Amaia usamos la metáfora del prisma, lo hacemos porque, en óptica, un prisma no solo refracta la luz: la descompone y revela sus componentes invisibles. De igual modo, pensar la tecnología como un prisma —y no como una simple lente— nos permite comprender que su papel en la educación no es solo transformar lo que hacemos, sino hacer visibles las múltiples dimensiones que conforman esa “luz blanca” de la práctica educativa, a menudo asumidas o incluso ignoradas. Desde una mirada postdigital y fenomenológica, el prisma tecnológico no actúa como filtro, sino como espacio de revelación y tensión: nos confronta con la complejidad de lo educativo, permitiendo analizar, reinterpretar y reconfigurar sus distintos planos, también el instrumental, junto a otros que suelen permanecer ocultos.

Sin embargo, usar una metáfora, a veces te hace ciego a las propias tensiones que esa metáfora usa y por eso me gsutaría usar este espacio para hacer una pequeña crítica a nuestra metáfora, porque creo que tiene algunas tensiones conceptuales y lo que podríamos llamar «puntos de posible contradicción» o, más bien, de suposición optimista, veamos:

  1. La neutralidad Implícita del prisma (El problema del «artefacto neutral»): La metáfora presenta el prisma como un instrumento neutral que «revela» una verdad preexistente. Sin embargo, la tecnología no es neutral. Si bien un prisma de cristal tiene propiedades físicas fijas y su efecto sobre la luz es predecible y universal, precisamente nuestro discurso descansa sobre el hecho de que la tecnología educativa, y la IA en concreto, está cargada de valores, ideologías, intereses comerciales y diseños específicos; en consecuencia el prisma de la tecnología no solo «revela» dimensiones, sino que también las configura y crea nuevas.
  2. La presunción de una «Luz Blanca» pura y pre-existente: La metáfora asume que existe una «luz blanca» (la práctica educativa) que es pura y coherente antes de pasar por el prisma tecnológico y eso es falso.  La práctica educativa nunca es esa «luz blanca» prístina, SIEMPRE está mediada por su naturaleza sociomaterial, la idea de una esencia educativa previa a la tecnología es, justamente, lo que la perspectiva postdigital cuestiona.  Por eso mismo el «prisma» tecnológico no se interpone a una práctica pura, sino que es constitutivo de ella desde el principio. La metáfora no debe interpretarse como como que la tecnología llega después a una práctica inocente, porque caeríamos en una visión simplista de la educación que es precisamente lo que queremos evitar.
  3. El optimismo de la «revelación» La metáfora del prisma no pretende sugerir que la tecnología –o la IA– por sí misma  «revela», «hace visibles» y es un «espacio de revelación», sino que deberíamos entender al complejidad de a lo que afecta (a la luz). El punto no es que la tecnología en sí sea un agente de revelación, sino que la metáfora del prisma nos provee de un marco crítico para observar cómo, al introducirla, se hacen visibles las tensiones y dimensiones que antes estaban amalgamadas (entanglements) en la práctica educativa. La ‘revelación’ es un logro del análisis, no una función de la herramienta.

Ahora bien, es fundamental que tengamos en cuenta que esa imagen que, nos gusta –particularmente a mí me encanta :-D–  es una metáfora potente pero parcial, que enfatiza ciertos aspectos (la complejidad, la multidimensionalidad, el potencial de análisis) y oscurece otros (la no-neutralidad, la opacidad, la naturaleza constitutiva de la techne). La pretensión es que resulte  útil para desplazar la conversación de un mero instrumentalismo («cómo usar una tableta») hacia una reflexión más profunda («qué hace la tableta con nuestra forma de entender la educación»). Sin embargo, su fuerza retórica descansa en una visión quizá demasiado benévola del papel de la tecnología.

¿Y entonces no vale? no se trata de que valga o no, sinceramente creo que la metáfora del prisma es un marco conceptual para iniciar una discusión crítica, pero la crítica debe comenzar por deconstruir los supuestos optimistas de la propia metáfora. Su valor no está en ser una «verdad», sino en ser un catalizador productivo para el pensamiento.

Por si os apetece leerlos y darles una vuelta, aquí lo tenéis:

  • Castañeda, Linda; Arroyo-Sagasta, Amaia & Postigo-Fuentes, Ana Yara. (en prensa) When Digital Literacy Must Go Beyond the Screen: further dimensions for analysing the AI impact in education. In Flynn, N., Garcia, P. O., Joseph, H., Powell, D., & Slater, W. H. (Eds.) (In press). The Bloomsbury International Handbook of Literacy. London, UK: Bloomsbury Press.
  • Castañeda, Linda; Postigo-Fuentes, Ana Yara & Arroyo-Sagasta, Amaia (en prensa). Beyond Tools, Toward Power Structures: A Critical Review of AI in Primary Education. Revista Española de Educación Comparada (48), 73–95. https://doi.org/10.5944/reec.48.2025.45126