Lo que parece una estancia cuando la pones –tu o Gemini– en una línea

Como os amenacé en la entrada anterior, aquí está la cronología de mi estancia en Australia, que además publico hoy porque mañana cojo el avión de vuelta a España y, salvo que ocurra algo verdaderamente inesperado en las próximas horas, creo que ya puedo darla por terminada.

La empecé a hacer hace unas semanas por una razón bastante prosaica: estaba —estoy— escribiendo la memoria de la estancia y necesitaba ordenar qué había hecho desde que llegué a finales de mayo, porque después de casi cuatro meses, aunque tenía bastante claro qué cosas habían pasado, empezaba a tener una relación bastante más problemática con cuándo habían pasado exactamente y, sobre todo, con cómo encajaban unas con otras.

Así que empecé a ponerlas en una línea temporal y, como suele ocurrirme con estas cosas, lo que inicialmente iba a ser una manera relativamente rápida de ordenar fechas acabó convirtiéndose en algo a lo que dediqué bastante más tiempo del que había previsto. Primero aparecieron los cuatro seminarios de Educational Optics, porque inevitablemente han ido marcando algunos momentos de la estancia; después las otras charlas y seminarios, Brisbane, Melbourne y las visitas a otras universidades; y después me di cuenta de que, si dejaba solo eso, parecía que estos cuatro meses habían consistido básicamente en recorrer Australia dando charlas, que tampoco es exactamente lo que he estado haciendo.

Así que fui añadiendo parte del trabajo que ha seguido ocurriendo mientras hacía todo lo demás: entrevistas, análisis, trabajo con datos, artículos, proyectos, reuniones, colaboraciones que han ido apareciendo y algunas de las muchas conversaciones que han formado parte de estos meses. Evidentemente no está todo —ni creo que tendría ningún sentido intentar que estuviera todo—, pero sí lo suficiente como para que, cuando la vi más o menos (terminada gracias a Gemi, confieso), me pasara una cosa que me hizo bastante gracia: resulta que parece que tenía un plan.

Y no cualquier plan, además, sino uno maravillosamente estructurado. Junio fue «inmersión y reformulación»; julio, «el prisma y la fricción epistémica»; agosto consiguió encajar una lente, un espejo y el trabajo de campo; y septiembre llega con el telescopio y una oportunísima «síntesis final». Viéndolo así parece que el 30 de mayo aterricé en Sídney sabiendo perfectamente cuál iba a ser el arco de estos cuatro meses y solo tuve que ir ejecutándolo con disciplina (Spoiler: no).

El problema es que no es mentira (aunque no sea estrictamente riguroso el contenido de la imagen y haya cosas sobre y mius valoradas en ella) , porque esas cosas han ocurrido y ahora, viéndolas juntas, entiendo perfectamente por qué la cronología ha acabado organizada de esa manera; pero tampoco es exactamente verdad, porque yo no llegué pensando que junio sería el mes de la reformulación, ni que en julio entraría en una fase de conveniente fricción epistémica, ni mucho menos que septiembre estaría reservado para sintetizar elegantemente lo anterior. Para empezar, Educational Optics, que visto ahora parece casi la columna vertebral de la estancia, ni siquiera existía cuando llegué.

Y quizá por eso me resulta tan curiosa la cronología ahora que está terminada, porque convierte en una secuencia cosas que yo he vivido de una manera bastante menos secuencial. Algunas estaban previstas desde antes de venir, otras aparecieron aquí; había personas con las que sabía que quería hablar y otras con las que acabé hablando porque una cosa llevó a otra; algunas conversaciones entraron directamente en cosas en las que ya estaba trabajando, otras abrieron posibilidades que no estaban en ningún plan y otras, sencillamente, fueron conversaciones estupendas que quería tener. Y, por supuesto, muchas de las cosas que aparecen tan educadamente colocadas una después de otra en la imagen estaban ocurriendo simultáneamente y compitiendo por espacio en mi cabeza, en mi calendario y, en más de una ocasión, en mis diapositivas.

Supongo que también por eso estoy compartiendo todo esto aquí. No solo la cronología, sino también las entradas anteriores sobre Educational Optics, las preguntas que han ido quedando después de los seminarios y, en realidad, buena parte de las cosas que he ido escribiendo durante estos meses. Escribirlas forma parte de mi manera de pensar sobre lo que hago y, en este caso, también de mi manera de aprender de la estancia: intentar poner las cosas fuera de mi cabeza, darles alguna forma, volver sobre ellas, encontrar relaciones que quizá no había visto —y descartar otras que parecían estupendas hasta que intentaba explicarlas—. Hacerlo público añade además esa cosa un poco incómoda, pero bastante útil, de tener que conseguir que lo que estoy pensando sea mínimamente explicable para alguien que no está dentro de mi cabeza.

Así que estas entradas no son exactamente el relato de la estancia ni pretenden ser sus conclusiones. Son más bien parte de la estancia misma, o al menos del proceso que estoy siguiendo para intentar aprovecharla, entender qué ha pasado aquí y ver qué hago con ello después. Por eso las estoy escribiendo ahora, cuando seguramente todavía es demasiado pronto para saber qué parte de todo esto va a quedarse, en lugar de esperar seis meses y construir una versión mucho más limpia —y probablemente bastante menos cierta— de lo que significaron estos cuatro meses.

No sé si esta cronología resume la estancia y, de hecho, sospecho que no; tampoco estoy muy segura de que una estancia de cuatro meses pueda resumirse particularmente bien de esta manera. Pero sí me gusta poder verla junta, sobre todo después de haber pasado buena parte de estos meses mirando fundamentalmente hacia lo siguiente: el próximo seminario, la próxima reunión, el viaje de la semana que viene, el artículo que había que terminar, los datos que había que analizar o la conversación que quería preparar.

Ahora ya no hay una siguiente cosa en Australia que poner en la línea. No será la última entrada sobre la estancia, pero ya no habrá que poner nada en la cronología.

Mañana vuelvo a casa.

Este trabajo es resultado de la estancia 22871/EE/25 financiada por la Fundación Séneca-Agencia de Ciencia y Tecnología de la Región de Murcia con cargo al Programa Regional de Movilidad, Colaboración e Intercambio de Conocimiento “Jiménez de la Espada

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