Avanzando al pasado 9

No suelo significarme demasiado nunca, y menos en términos políticos. Creo que soy lo suficientemente mayor para que no me seduzcan las rebeldías momentáneas o fáciles, pero lo suficientemente joven e ignorante para que me falte mucha perspectiva y soy consciente de que esa perspectiva te la dan la distancia, los años, lo mucho vivido, lo mucho leído y mucho de vista. Confieso, no tengo mucho de casi nada.

No obstante hare una excepción porque creo que me afecta directamente. Y me saltaré unos cuantos post que tengo pendientes de escribir para hacerlo.

Antes de empezar os invito a que leáis los artículos escritos por algunos que saben más que yo y que reflejan con claridad meridiana lo que ha pasado ( y a lo mejor os evitan el trago de leerme :-):

  • Zapatero se Equivoca”, y “Zapatero se equivoca (y 2)… “Puede””, por Jordi Adell.
  • “¿Quién necesita mercados editoriales para contenidos educativos digitales?” por Juan Freire
  • The Shame in Spain” por Glyn Moody
  • Me dedico a hurgar (estudiar/investigar/marear) en las TIC, porque creo que son una herramienta absolutamente imprescindible en nuestros días, y porque creo sinceramente que han cambiado y potenciado vertiginosa, radical e inevitablemente la forma en la que los seres humanos se comunican, aprenden y desarrollan cosas. Es decir, han cambiado para siempre la forma en la que hacemos todo lo que nos hace personas. Por eso me resultan apasionantes.

    Pero además soy profe de la universidad, de la facultad de educación (Maestros y Pedagogos), porque en este país me convencieron de la grandeza de la idea de la enseñanza pública de calidad como base de una sociedad mejor, para cada persona en particular y para todos en general. Yo quiero ayudar a formar educadores que enriquezcan esa base y ser parte de la formación de aquellos que hacen la escuela pública realidad todos los días. Es mucho de romanticismo, pero es lo que hay.

    Pues bien, la noticia de el jueves en El País titulada “Zapatero se lanza a la digitalización del sistema educativo”, en la que se anuncia el plan del gobierno para “crear la escuela 2.0”, da al traste con mucho de lo que pretendemos los que queremos hacer escuela de futuro y resulta, cuanto menos, frustrante.

    En la noticia se expone que ZP y su equipo “asesor” (ministra incluida) han llegado a acuerdos con las compañías de telefonía (provisión de wifi), las compañías de software (provisión de equipamiento para cada alumno) y las compañías editoriales (libros de texto en formato digital) para “llevarnos al futuro”. Wifi y hardware claro que necesitamos, no sé hasta qué punto ESE hardware y menos software de pago en una escuela sin recursos (siempre me acuerdo de mi profe de economía de la educación: “los recursos en educación siempre son escasos y las necesidades potencialmente infinitas”), y menos cuando ya se han hecho importantísimas inversiones en algunas comunidades autónomas que apuestan (habrá que decir apostaban) por el software libre; no sólo gastarse mucho dinero ahora, sino tirar el que ya nos habíamos gastado.

    Pero a mayores, resulta, cuanto menos absurda una iniciativa como esta cuando se nos llena la boca hablando de Web 2.0 y del poder la gente, la construcción colaborativa de significados y conocimientos, de competencias básicas de búsqueda, construcción, de recreación de los contenidos; de que ya no es preciso “rellenar como pavos” a nuestros alumnos de información, sino darles herramientas para digerir la marabunta de información del exterior, a resolver problemas. Cuando en la facultad intentamos convencer a nuestros futuros maestros de que enseñar es acompañar al otro en un proceso de recreación de la información para convertirla en conocimiento y que ellos –ellos, los maestros- son los líderes de la barca en la que deben remar todos sus alumnos y que los libros son una herramienta enorme, pero que los libros no son neutrales, y las editoriales no deben/pueden seguir liderando las clases y marcando los ritmos, contenidos y hasta el nivel de competencia de nuestros alumnos. De verdad, es insoportable que pretendan que “el cambio” sea que el gobierno vuelva a adjudicar los contenidos a las editoriales para que ahora los libros digitales se apoderen del timón de nuevo.

    Y resulta más insoportable cuando sabemos por experiencia que otra escuela ya es posible, cuando ante la pasividad de algunos, hay maestros y profesores de gran calidad comprometidos con un trabajo serio con TIC en las escuelas; cuando hay tantas, y tantas experiencias de colegios e institutos en los que la educación “2.0” (aunque no me guste la marca) ya se hace (esta mañana hablábamos en el twitter de invitar a ZP al cole Niebla, o al de Palma de Rio, o al de Ibiza o al de Callús, o al de Cieza, o a que vea lo que planifican –por ejemplo- algunos de mis alumnos).

    Resulta cruel cuando sabemos que los problemas de los centros para ir al futuro, entre otros (como el equipamiento, el cambio cultural y metodológico o la formación del profesorado), vienen de la mano de un curriculum hecho por agregación, de una organización escolar rígida e inamovible, de unos mecanismos de adaptación inexistentes, de una legislación hecha a la voz de frases como la de la ministra del otro día: “Esta es una gran oportunidad para la industria editorial española, puesto que hablamos de un mercado de 400 millones de estudiantes“.

    Se ve que lo de la igualdad de oportunidades y la educación era eso y lo entendimos mal.

    Vergonzoso, triste y cruel, pero sobretodo, vergonzoso.

    Desde aquí, y desde mi aula, sea momento de invitar a que, ya que no podemos luchar contra algo tan jugoso como semejante negocio, a que sigamos con la apuesta por la creatividad, por la construcción, por ser maestros de gente de futuro, por seguir intentando lo mismo que antes del jueves. Aunque el gobierno siga sin enterarse y nos siga boicoteando.

    9 thoughts on “Avanzando al pasado

    1. Responder Joaquín Sempere may 2,2009 1:50 pm

      Gracias por tu articulo, estoy totalmente de acuerdo contigo, y tengo la esperanza de que el viento sopla a nuestro favor, la batalla está en formar a la gente para que utilice todas las herramientas disponibles para que se exprese, nuevamente gracias por contribuir a ello.

    2. Responder eraser may 2,2009 3:07 pm

      lo + importante de todo es la honestidad, la sinceridad,… eso es lo q nos llevará por un camino interesante de futuro… todos cabemos … 😉 interesante tu reflexión…yo me permití aportar mi granito a la discusión..

    3. Responder eraser may 2,2009 3:08 pm

      …por cierto, por qué no se puede poner la url de nuestro sitio web en los comentarios… me dice que no está permitido… thanks

    4. Responder marià cano santos may 2,2009 5:09 pm

      Excelente post Linda! gracias por tu reflexión en voz alta que se van sumando a las van apareciendo a la largo y ancho de la red durante la última semana. Justo hoy hace 7 dias redactaba en mi bloc el “5 idees de Postman” para expresar mis dudas ante la iniciativa de libros digitales que se presentaba en Catalunya, y los feedbacks recibido desde entonces refuerzan mis convicciones.

      Pero luchemos! Démosle la vuelta al tema, y pongamos patas para abajo los planes de las “majors” editoriales. No se pueden poner puertas la campo…

    5. Responder Guida may 4,2009 1:10 pm

      Excelente artículo. Debemos unirnos y luchar. En Cataluña se está creando una plataforma:

      http://llibresdigitals.wikispaces.com

    6. Responder Alberto Armada may 5,2009 10:06 pm

      Soy bastante nuevo en estas TIC auténticas que planteas y estoy de acuerdo en que si existe una posibilidad de llevarlas a las aulas debemos luchar por ello.
      Las TIC de ZP no merecen ese gasto, aunque los negocios que se generan con la excusa de una educación de calidad serán fabulosos… para los de siempre.
      Contad conmigo.

    7. Responder fgpaez may 12,2009 4:37 pm

      De verdad, es insoportable que pretendan que “el cambio” sea que el gobierno vuelva a adjudicar los contenidos a las editoriales para que ahora los libros digitales se apoderen del timón de nuevo.
      “Esta es una gran oportunidad para la industria editorial española, puesto que hablamos de un mercado de 400 millones de estudiantes”.
      Está claro que el mayor interés educativo de este gobierno es el negocio de las editoriales de los libros de texto, no la educación. Patético y escalofriante.
      Gracias Linda, por el post y por la referencia 🙂

    8. Responder Anónimo may 12,2009 5:17 pm

      Ojalá alguien tuviese un poco más en cuenta el estado de opinión de la gente que hace verdadera escuela como vosotros… pero ya habéis visto lo que hay :-(…
      Habrá que seguirnos oponiendo con hechos a su premeditada ignorancia.

    9. Responder Ramon Barlam ago 6,2009 9:19 am

      Linda,

      Tarde pero llego a leer tu fantástico post sobre el tema. CO tu permiso voy a referenciarlo en una publicación que estoy preparando con unos colegas donde un capítulo va precisamente sobre los proyectos 1 x 1.

      Seguimos en contacto !

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